Gastronomía

 

 Como en toda zona rural, nuestra gastronomía ha girado en torno a los productos que nos ha proporcionado el medio en el que vivimos, ya sea cultivando la tierra y criando animales, o cogiendo directamente lo que nos ofrece la naturaleza: frutos silvestres, hierbas aromáticas, caza, pesca, etc.
 
 Hoy en día, aunque se mantiene fiel a sus orígenes, ha evolucionado para ofrecer un amplio abanico de posibilidades tanto al habitante como al visitante, así podemos disfrutar por igual de los platos más tradicionales como de los más innovadores en los diferentas establecimientos de nuestro municipio.
 
 Una de las señas de identidad de nuestra cocina son las excelentes carnes tanto de vacuno como de cordero.
 
  Muchos platos están relacionados con diferentes festividades y eventos a lo largo del año:
 
 En enero, nos congregamos en torno a las hogueras de nuestros Santos Barbudos, para disfrutar de: la ensalada de patata asada, cebolla y arenques, los productos de la matacía del cerdo (longaniza y chorizo) y carne de cordero a la brasa, rosquillas fritas, …
 El 20 de Enero, San Sebastián, tiene lugar el reparto de Caridad (tortas de pan con anises) y chocolate.
 
 El primer fin de semana de febrero, durante la celebración de La Ferieta, podemos degustar  de nuevo los producto del cerdo a la brasa (longanizada popular), un potente caldo cocinado lentamente al calor de la hoguera y un estupendo guiso de ternera Pirenaica.
 
 Paralelamente nos adentramos en el mundo de la trufa con diferentes tapas,  y vinos de la zona.
 
 Marzo nos trae la Virgen Crespillera y con ella la elaboración de los crespillos (hojas de borraja o espinaca rebozada en masa dulce) que podemos comer después de la misa del domingo más cercano a la festividad.
 
  La tarde del segundo lunes de Pentecostés, día de La Virgen de los Palacios, disfrutamos de una Caracolada en la Plaza Mayor, en la que acompañamos a los caracoles con el Ajoaceite (típica salsa hecha de patata, huevo, ajo y aceite).
 
  Durante las Jornadas Micológicas de otoño, se nos da la posibilidad de probar distintos guisos (migas, carnes u otros)  con setas variadas  de la zona.
 
 Con la celebración del PunchaCubas ( concurso de vinos cosecheros del municipio) revivimos los sabores de la cocina de antaño: sopas de ajo, potaje de nabos, migas, fruta cocida con vino, carne de membrillo, mostillo, etc… .
 
 Con la llegada del invierno, la matacía todavía proporciona tortetas, morcillas, embutidos (longaniza, chorizo, salchichón, butifarra), jamones, conservas y pates durante los meses de diciembre, enero y febrero.
  Otro inseparable de esta estación son los pastillos (empanadas), tanto de almendras y nueces como de calabaza.
 
  Y no podemos olvidarnos de las chiretas (plato hecho con las tripas del cordero rellenas de arroz y entrañas aderezadas con hierbas y especias ). que no deben faltar en ninguna fiesta patronal que se precie.

Síguenos en Facebook